El mes de noviembre del año 2013 pasó a mejor vida, bueno o malo, fue, y nunca volverá a ser.
Para los que somos medio grinch, ya es, por fin, un mes decente para comenzar con el sentimiento navideño (recuerdo aquella ocasión de una "pre-posada" a finales de noviembre que más bien tenía sabor a post-halloween...), así que siéntanse libres de entonar villancicos sin remordimiento alguno. Noviembre es el mes en que los escritores aficionados nos juntamos para echarnos porras y tratar de conseguir la proeza de escribir al menos cincuenta mil palabras (y si logran tener un poco de coherencia, tanto mejor). Este año, como comenté en el primer post, no iba a participar por asuntos personales, pero me animé a hacerlo.


