"...Hay veces, que mi ser se cubre de oscuridad, y desearía escapar, muy lejos, a donde nadie me encuentre, y mi alma, pese al dolor, alcanza a guiar, si acaso, a mi mano izquierda..."

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domingo, 13 de noviembre de 2011

En la Dirección Contraria...

Ella parecía juguetear con su cabello, sonreía, con coquetería, sabía que él la estaba mirando. Su rostro, sus ojos, su nariz, sus manos, incluso la bufanda que rodeaba su cuello, todo en ella era perfecto, más aún de lo él que jamás hubiera imaginado. Titubeó por escasos segundos, un nudo se hizo en su garganta, parecía que las palabras se resistirían con todas sus fuerzas a salir. Hizo acopio de un supremo esfuerzo y un dueto de palabras rompió la barrera del miedo.

 El sonido del timbre acalló ese instante de valor, el tren arrancó. La ventana que los separaba se perdió de vista mucho después de que ella misma lo hiciera. Un nuevo tintineo le anunciaba que su tren llegaba, en la dirección contraria. El reloj no perdonaba los instantes de titubeo, la multitud que lo arrastró dentro del vagón, tampoco.



2 comentarios:

  1. ME encanto! que triste que no haya podido hablarle al finalu.u muy bueno!

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